Guía De Estudio
- Naufragios: Capítulo XII
- Álvar Núñez Cabeza de Vaca
Cabeza de Vaca hace una relación cuyo propósito es informar acerca de sucesos que atestiguó años atrás durante la exploración de Norteamérica. Como el autor no intenta hacer literatura, se limita a documentar lo que guarda en la memoria, ocupándose de acciones más bien que de descripciones de lugares y personas; sin tampoco hacer juicios acerca de los sucesos que relata. Y sin embargo, el lector se lleva impresiones vívidas de los mismos.
Tu tarea aquí es reaccionar al texto de Cabeza de Vaca. ¿Qué impresión deja en la mente del lector? Explica en tus propias palabras tus impresiones y tu comprensión de las siguientes citas.
Por ejemplo: (Pág. 340) . . . “A la tarde volvieron y nos trajeron más pescado y de las mismas raíces, y hicieron venir sus mujeres y hijos para que nos viesen, y ansí se volvieron ricos de cascabeles y cuentas que les dimos, y otros días nos tornaron a visitar con lo mismo de estotras veces.”
Ejemplo de una posible respuesta del estudiante: aquí el autor hace constar cuánto dependían los españoles de los indígenas por ser ajenos a aquellas tierras. Cabeza de Vaca se da cabal cuenta de que los náufragos no pueden valerse solos. Pudiera parecernos despreciable el acto de compensar a los indios con cascabeles y cuentas sus dádivas a mano abierta—pescado, raíces y agua potable—, gesto que da nueva vida a los españoles. Pero nuestra reacción bien pudiera ser una superposición de actitudes del siglo XXI sobre hechos regidos por valores culturales de otros lugares y de otros tiempos. Es digno de notar, además, la curiosidad y, se sugiere, la aparente falta de temor por parte de los indígenas, reflejadas en el hecho de que las mujeres y los niños vienen a ver—¿examinar?—a los náufragos.
Ahora, ¿cuáles son tus reacciones a los siguientes textos?
1. (Pág. 341) “Plugo a nuestro Señor que, buscando los tizones del fuego que allí habíamos hecho, hallamos lumbre, con que hicimos grandes fuegos; y ansí, estuvimos pidiendo a nuestro Señor misericordia y perdón de nuestros pecados, derramando muchas lágrimas, habiendo cada uno lástima, no sólo de sí, mas de todos los otros, que en el mismo estado vían.”
2. (Pág. 342) “Los indios, de ver el desastre que nos había venido y el desastre en que estábamos, con tanta desventura y miseria, se sentaron entre nosotros, y con el gran dolor y lástima que hobieron de vernos en tanta fortuna, comenzaron todos a llorar recio, y tan de verdad, que lejos de allí se podía oír, y esto les duró más de media hora; y cierto ver que estos hombres tan sin razón y tan crudos, a manera de brutos, se dolían tanto de nosotros, hizo que en mí y en otros de la compañía cresciese más la pasión, y la consideración de nuestra desdicha.”
3. (Pág. 343) “. . . no curé de lo que decían, antes rogué a los indios que nos llevasen a sus casas . . . la mañana nos tornaron a dar pescado y raíces, y hacer tan buen tratamiento, que nos aseguramos algo y perdimos algo el miedo del sacrificio.”
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