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- La prodigiosa tarde de Baltazar
- Gabriel García Márquez
Antes De Leer
Información
Gabriel García Márquez es uno de los más destacados representantes de la corriente literaria conocida como el realismo mágico en la literatura latinoabriendoa del siglo XX; sus obras, muchas de las cuales están escritas con un estilo barroco, son producto de la búsqueda de un lenguaje apto para describir y analizar la realidad exuberante de Latinoamérica, prolífica en paisajes tropicales indómitos, en acontecimientos históricos sin parangón en otros continentes y en personajes cuya vida, por exagerada, parece salida de la imaginación de un mitómano. La gloria le llegó con la publicación de la novela Cien años de soledad en 1967; pero antes de tal acontecimiento, García Márquez tuvo que luchar para que su voz fuese reconocida en el ámbito internacional; su primera novela, La hojarasca, fue rechazada por la Editorial Losada y El coronel no tiene quien le escriba fue menospreciada por la editorial francesa Gallimard. Después de Cien años de soledad, García Márquez ha publicado otras novelas de gran resonancia y popularidad, como son El otoño del patriarca, El amor en los tiempos del cólera y Crónica de una muerte anunciada.
"La prodigiosa tarde de Baltazar", publicado en 1962 como parte de un volumen de cuentos titulado Los funerales de la Mamá Grande, es un relato que pertenece a un período de incertidumbre en la obra garcíamarqueana, cuando los intelectuales latinoabriendoos exigían de sus mejores escritores una posición política comprometida con las causas del pueblo, instándolos a reflejar en sus obras los conflictos sociales que a diario iban transformando la historia. García Márquez, quizá impulsado por aquella coyuntura, escribió el relato de un artesano pobre y sencillo enfrentado al hombre más rico del pueblo, José Montiel, en una prodigiosa tarde que no solamente revela la colisión de dos clases sociales distintas, sino que además nos muestra la profunda soledad de Baltazar, el artesano, cuya vocación artística no es comprendida por nadie, salvo por los niños.
Vocabulario
- 1. ofuscadoconfundido; perplejo; sin entender.
- 2. permanecerseguir o quedar (en un estado).
- 3. soleracostumbrar; tener por costumbre.
- 4. impasiblesin alterarse; sin emocionarse.
- 5. apaciguarcalmar.
- 6. agoníatránsito de la muerte; proceso de morir.
- 7. tenderextender; ofrecer (la mano, por ejemplo).
- 8. incorporarselevantarse; ponerse de pie.
- 9. cacharroobjeto de poco valor; trasto.
- 10. compromisopromesa; obligación.
Al Leer
Consulte la Guía de estudio como herramienta para comprender mejor esta obra.
Después De Leer
Conviene saber que "La prodigiosa tarde de Baltazar" es un cuento escrito en un período muy especial, cuando García Márquez pretendía dar a sus obras un carácter más sobrio, realista y mesurado; muy distinto del estilo que le dio fama y que se caracteriza por su impresionante riqueza verbal, su barroquismo febril y su continua alusión a un mundo donde se suceden acontecimientos insólitos y maravillosos que, según su autor, tienen su legítima fundación en la realidad. Sin embargo, aunque García Márquez no termine de aceptarlo, en "La prodigiosa tarde de Baltazar" asoman tímidamente algunos rasgos de lo que se conoce como realismo mágico; y eso puede verse desde el título, donde se usa una palabra exagerada y grandilocuente como "prodigiosa", que encierra en su significado una alusión directa a algo extraordinario, algo fuera de lo cotidiano, algo que no es del todo normal. También está, dentro de la línea argumental, la jaula que Baltazar construye, que es una jaula inverosímil, propia de un cuento de hadas por su belleza única e irrepetible. Finalmente, en la galería de los personajes, hallamos un José Montiel desmesurado y cruel, incapaz de dormir con el ventilador prendido a pesar del calor agobiante, por temor a que alguien se metiera en su casa y lo matara por todas sus atrocidades. Pero todos estos elementos, conjugados, están enmarcados en una trama donde los conflictos sociales y políticos ocupan el primer plano. En la cúspide de la pirámide social tenemos a José Montiel, rico y poderoso; en medio tenemos al Dr. Giraldo, profesional sensible; y en la base está Baltazar, artesano pobre y sencillo que se gana la vida como carpintero. Sabemos además, por la información obtenida en otros cuentos de García Márquez, que la situación política del pueblo es caótica y que Montiel ha obtenido toda su riqueza y su poder por medio del abuso y el crimen. Ello explica por qué la gente del pueblo le tiene antipatía y muestra su solidaridad con Baltazar, al creer ingenuamente que ha sido capaz de ganarle a Montiel una pequeña batalla comercial tras venderle a un precio elevado una jaula para turpiales.
Conviene saber que aunque el conflicto social está en un primer plano, existen al interior del relato otro tipo de confrontaciones. Por ejemplo, la confrontación entre los adultos y los niños, puesto que los primeros o bien desprecian la jaula (como Montiel) o bien le ponen un precio (como el Dr. Giraldo y Úrsula), mientras que los últimos admiran alelados su belleza e inconscientemente saben que la misma no tiene precio. Luego está la confrontación entre Baltazar y Úrsula, su mujer, en su percepción de la realidad; Baltazar es un artista, lo suyo no es "profesión" sino "vocación", vive por ello en un mundo imaginario que no sabe de precios ni de mercancías; Úrsula, en cambio, tiene los pies bien puestos sobre la tierra y toma las decisiones con un pragmatismo y una frialdad que Baltazar acepta sin protestas. Esto nos lleva a una primera conclusión de importancia: "La prodigiosa tarde de Baltazar" es la historia de un hombre doblemente marginado, primero por su condición de pobre y segundo por su condición de artista. Y debido a esta marginación, encuentra un refugio en su arte, se vuelca a un mundo imaginario donde contempla embriagado miles de jaulas preciosas, admiradas y deseadas por todos.
Conviene saber que García Márquez ha manifestado muchas veces que el tema central de su obra es la soledad. En el relato que hoy nos ocupa, la soledad de Baltazar es la soledad del artista. No lo comprende nadie, excepto los niños. Montiel lo desprecia, el Dr. Giraldo le dice apenado "hubieras sido un extraordinario arquitecto" y Úrsula le regaña por entregarse con tanta pasión a su arte, convirtiéndolo en un fin y no en un medio. Pero precisamente por esta incomprensión es que Baltazar se eleva por sobre todo el pueblo. En el episodio de su entrevista con Montiel, cuando éste último pretende humillarlo insultándole y llamando "cacharro" a su jaula, a su obra maestra, las palabras hirientes no afectan a Baltazar porque él está en otro plano, es superior al hombre rico que le maltrata, es más, le tiene compasión. Por eso es que cuando Baltazar piensa en Montiel, siente piedad por sus padecimientos de hombre rico, por sus achaques que lo llevarán a morir de una simple rabieta, por su esposa que tiene una obsesión enfermiza con la muerte. Su superioridad moral queda revelada en el mencionado episodio, cuando Baltazar, convencido de que Montiel no le dará un centavo por la jaula que encargó su pequeño hijo, se la regala al niño y se marcha. La jaula pues no tiene precio, es tan bella que no queda sino corroborar lo que dice el Dr. Giraldo: "Ni siquiera será necesario ponerle pájaros . . . Bastará con colgarla entre los árboles para que cante sola".
Conviene saber que la obra de García Márquez tiene otro tema central, aparte de la soledad. Tal tema es la desesperanza. En su novela El coronel no tiene quien le escriba, por ejemplo, el personaje está condenado a esperar una carta que nunca llega. En "La prodigiosa tarde de Baltazar" nos escontramos con unos pueblerinos sumergidos en el aburrimiento, sin esperanzas de cambiar la realidad que los oprime, como si fueran títeres de una historia tumultuosa plagada de abusos, injusticias, rebeliones sofocadas, tiranos excesivos, etc. La ciudad parece una aldea olvidada de calles polvorientas donde el calor agobiante lo cubre todo, sumiendo a todos en el sopor y el adormecimiento. A este respecto, el escritor colombiano Alvaro Mutis señala algo muy interesante: la desesperanza no es necesariamente propia de lugares sombríos, grises, tristes e invernales, sino más que nada de lugares azotados por un calor inclemente, donde imperan el tedio y el cansancio. Es de interés anotar que una de las obras más desesperanzadas es El extranjero, de Albert Camus, que se desarrolla en las calurosas tierras de Marengo. El calor es fundamental en la obra de García Márquez porque evoca lentitud, desgano, adormecimiento, fatiga de la vida.
Preguntas
1. Describe la jaula que ha construido Baltazar. ¿Cómo es físicamente y qué efecto tiene entre la gente del pueblo? ¿Comprende el artista los alcances de su capacidad artística?
2. ¿Por qué se niega Baltazar a vender la jaula al médico, como sugiere Úrsula, para después volver a hacer otra para el hijo de José Montiel?
3. ¿Por qué le resulta imposible a Baltazar contarle al pueblo la verdad sobre la negativa de Montiel de pagar la jaula?
4. ¿Por qué crees que se titula el cuento "La prodigiosa tarde de Baltazar" y no "La prodigiosa jaula de Baltazar"?
5. Muchas obras de Gabriel García Márquez y de Emilia Pardo Bazán se enfocan en personajes que son maltratados por otros. Compara el maltrato que recibe Baltazar en este cuento con el maltrato de Ildara en "Las medias rojas" de Emilia Pardo Bazán.
Bibliografía
- Bell-Villada, Gene H. García Márquez: The Man and His Work. (1990)
- Benedetti, Mario, et al. Nueve asedios a García Márquez. (1969)
- Collazos, Óscar. García Márquez: La soledad y la gloria. (1983)
- Escobar Icaza, Jorge, et al. A propósito de Gabriel García Márquez y su obra. (1991)
- Harss, Luis, and Dohmann, Bárbara. "Gabriel García Márquez, or the Lost Chord." Into the Mainstream: Conversations with Latin-abriendo Writers.(1967)
- Versión en español: Harss y Dohmann, "Gabriel García Márquez, o la cuerda floja". Los nuestros. (1966)
- Mendoza, Plinio Apuleyo. Aquellos tiempos con Gabo. (2000)
- Mendoza, Plinio Apuleyo. El olor de la guayaba: Conversaciones con Gabriel García Márquez. (1982)
- Saldívar, Dasso. García Márquez: El viaje a la semilla. (1997)
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